(Nivel Medio)
ACARICIANDO EL ATLÁNTICO !
Esta pierna fue especialmente diseñada para aquellos navegantes de cursos náuticos avanzados como ser patrón y piloto que ambicionan realizar, su primer experiencia en el mar.
 Navegando con genoa 1 y 3 en altamar. Si bien es de muy corta duración pues son dos noches de navegación, puede considerársela enriquecedora por abarcar temática de alistamiento y preparativos personales para una navegación de altura.
Todo puede suceder a bordo y el objetivo planteado apunta en llegar al puerto de La Paloma en forma directa sin escalas.
 Faro Santa Maria en La Paloma Lo interesante de esta propuesta de navegación intensa, es diseñar un “Plan B” ante una eventual emergencia o un posible alerta meteorológico.

CONTACTO AL : newlife98@hotmail.com

 

…………. Ernesto Saikín…………

…….www.travesiasoceanicas.com…….
…..Formando Gente de Mar !……
Sin dudas, en esta pierna, usted descubrirá sus condiciones marineras para enfrentar a futuro, una aventura de mayor magnitud.

 

 

Qué vemos cuando NO vemos ?

NIEBLA – NEBLINA – BRUMA

Publicado en Revista Weekend

Por : Loly Basovnik

Los agentes más comunes que limitan la visibilidad y ponen en peligro la navegación marítima y aérea son: la bruma, la neblina y la temida niebla.

Las Nieblas y las Neblinas son hidrometeoros compuestos por pequeñísimas gotitas de agua cuya concentración reduce la visibilidad horizontal. Cuando la visibilidad horizontal está reducida pero se puede ver más allá de los 1.000 mts., es mas benigna y se la llama NEBLINA pero cuando la visibilidad es más severa y queda reducida a menos de 1.000 mts., incluso hasta algunos metros, se la denomina NIEBLA. Cuando a las gotitas de agua se les suma la presencia de gran cantidad de partículas sólidas como tierra o polvo en suspensión, hablamos de BRUMA.

La bruma seca ó calima es un fenómeno meteorológico consistente en la suspensión de partículas secas, extremadamente pequeñas suspendidas en el aire, pero suficientemente numerosas como para dar al aire un aspecto opalescente. Las partículas en suspensión pueden formar una especie de polvareda microscópica de arena, humo, cristales de sal, polvo y hollín, pudiendo encontrarse también un porcentaje bajo de gotitas de agua -menor al 70 % de humedad relativa en el aire- . La bruma forma una especie de velo blanquecino, que atenúa los tintes del paisaje. Por transparencia, contra un fondo oscuro parece azulada, y amarillenta contra un fondo blanco, mientras que la niebla es siempre grisácea

La bruma se diferencia de la neblina por su composición física y por el contenido de humedad relativa atmosférica: menos del 80 %, es bruma (polvo en suspensión) , más del 80 %, es neblina (agua en suspensión)

La neblina es un hidrometeoro: un líquido en pequeñísimas gotas flotando en la atmósfera, un aerosol. Ocurre naturalmente como parte del tiempo, es común en atmósfera fría debajo de aire templado. La única diferencia entre neblina y niebla es la intensidad del aerosol, que se expresa con la visibilidad. Visto a la distancia, la neblina toma más la tonalidad azulino, mientras que la niebla es más amarronada o blanquecina.

Tanto la neblina como la bruma hacen visibles los rayos solares. La niebla, por su relativa alta densidad de aerosol, no.

La niebla. Para hacer una fácil descripción de la niebla, diremos que se trata de una nube a ras del suelo, formada por partículas de agua muy pequeñas en suspensión que cubren el paisaje con un manto blanquecino reduciendo considerablemente la visibilidad. Este fenómeno se produce principalmente en otoño e invierno y casi nunca en verano. Los tres factores que favorecen la producción de niebla son la elevada humedad relativa, viento muy suave y núcleos de condensación.

La intensidad de la niebla se gradúa por la distancia de la visibilidad horizontal. Existen tres grados: una niebla es débil cuando lo que se ve está comprendido dentro de los 500 y los 1.000 metros; es moderada para distancias entre los 50 y los 500 metros y densa cuando la visibilidad es inferior a los 50 metros. Todos los tipos de niebla se forman cuando la humedad relativa alcanza el 100% y la temperatura del aire baja del punto de rocío, lo cual causa que el agua se condense.

La niebla conlleva la disminución de las condiciones de visibilidad en superficie pero la dispersión de la luz en las partículas de agua que forman la niebla, favorece la visibilidad en longitudes de onda amarilla utilizadas en faros y luces anti-niebla.

NAVEGACIÓN CON NIEBLA

La niebla es, sin lugar a dudas, una limitación visual que entorpece la navegación y supone una serie de riesgos de importancia que agregan una cuota de ansiedad o inquietud que no ha sido prevista, por lo tanto, conviene saber cómo actuar ante su presencia. a) Peligro de abordaje o colisión: ya sea contra otra embarcación o con cualquier objeto extraño del que desconocemos su presencia con antelación. b) Riesgo de varadura o encallamiento en la costa. Debemos tener mucho cuidado en el cálculo de las distancias y de la procedencia e intensidad de los sonidos, puesto que la niebla causa efectos que debemos considerar: 1) Distancias: pueden llegar a ser realmente difíciles de juzgar, sobre todo si tenemos en cuenta que la niebla raras veces tiene una densidad uniforme: la misma distancia puede doblarse o reducirse a la mitad en pocos minutos. 2) Sonidos: la niebla provoca también efectos sobre los sonidos, que quedarán amortiguados o ampliados, despistándonos sobre su procedencia.

 

Indicios que anuncian la aparición de nieblas en el mar

La forma más adecuada para advertir la formación de nieblas pasa por la correcta y constante observación de la temperatura del aire y de la temperatura de la superficie del mar. Si la temperatura de la superficie del mar cae por debajo de la temperatura del punto de rocío, es muy probable que se forme niebla. La niebla más común es la denominada de advección, es decir, aquella que se forma a partir del paso de una corriente de aire cálido sobre la superficie del mar, que estará más fría. Esta niebla es muy común cerca de las costas.

Antes de la aparición de la niebla, podremos notar los siguientes síntomas: a) El aire se hace muy húmedo y pegajoso, b) Los barnices y lumbreras de la cabina se cargan de condensación, c) Las luces producen un efecto de halo bien definido, d) Las bases de las nubes parecen cambiar de color.

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Minimizar los riesgos

El uso del radar como elemento de ayuda en la navegación ha disminuido en gran medida los peligros, sin embargo, ningún navegante experimentado se dejará guiar “a ciegas” por este aparato, puesto que pueden existir deficiencias en el aparato o simples errores de interpretación. Cuando hay niebla, además del uso del radar a cargo de una persona experimentada, conviene mantener una constante vigilancia visual de la zona, pero esto no siempre resulta fácil cuando la niebla es muy gruesa y opaca. En consecuencia, deberemos reducir la velocidad de tal forma que tengamos suficiente tiempo de reacción frente a una situación inesperada; tener buen conocimiento de la zona y del tráfico, corrientes y situación de la costa servirán de gran ayuda para determinar por dónde movernos con mayor seguridad. Resultará imprescindible: emitir las señales sonoras obligatorias, reforzar la vigilancia en el puente, parar de inmediato en el momento en que se escuche cualquier señal de un buque a proa o del través, trataremos de separarnos de las zonas de mucho tráfico o de recalada, así como de los estuarios de los ríos y de las bocanas de los puertos, donde el incesante tráfico pueda aumentar notablemente el riesgo.

Si nos encontramos cerca de la costa aconsejamos seguir estas recomendaciones para evitar una varadura: reducir la velocidad, desconfiar de cualquier corriente que nos resulte desconocida, navegar llevando el ancla a la pendura con un grillete de cadena y en caso de tocar fondo, fondear y esperar a que se despeje la niebla.

Uno de los elementos de seguridad que puede resultarnos más útil es el «Reflector de radar», con el que conseguiremos que las embarcaciones que dispongan de radar reciban un buen eco señalizando nuestra posición.

Diferencias entre aerosoles de agua y de polvo

Meteoro Humedad Visibilidad Aerosol
Lluvia 100 % 3 Km. Agua ó hielo
Llovizna 100 % Menos de 1 Km. Agua ó hielo
Niebla 100 % Menos de 1 Km. Agua ó hielo
Neblina 90 % de 1 a 10 Km. Agua ó hielo
Bruma 80% 2 Km. Partículas sólidas

Parecidas pero diferentes

La niebla:

* Se forma por la suspensión de pequeñas gotas de agua en el aire.

* La visibilidad horizontal es menor a un kilómetro.

* La humedad relativa está muy próxima al 100 %.

La neblina:

* Es la suspensión de gotitas de agua microscópicas o de partículas higroscópicas

húmedas.

* La formación, permanencia y disolución son similares a la niebla.

* La visibilidad es superior a un kilómetro.

La bruma seca o calima:

* Es la suspensión en el aire de partículas secas, pequeñas e invisibles pero numerosas.

* Reduce la visibilidad a sólo 4 ó 5 kilómetros.

* El enfriamiento nocturno suele dar espacio a formaciones de niebla o neblina.

* Cuando las concentraciones son elevadas se las conoce como smog.

LIMITES DESIGNACION
De 0 a 25 m. Niebla densísima, sin visibilidad.
De 25 a 50 m. Niebla muy densa, sin visibilidad.
De 50 a 100 m. Niebla espesa, muy poca visibilidad.
De 100 a 500 m. Niebla, muy poca visibilidad.
De 500 a 1.000 m. Niebla, poca visibilidad.
De 1.000 a 2.000 m. Neblina o calima, escasa visibilidad.
De 2.000 a 4.000 m. Neblina o calima, poca visibilidad.
De 4.000 a 10.000 m. Neblina o calima, visibilidad moderada.
De 10.000 a 20.000 m. Atmósfera diáfana, buena visibilidad.
De 20.000 a 50.000 m. Atmósfera diáfana, muy buena visibilidad.
Más de 50.000 m. Atmósfera diáfana, excelente visibilidad.